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jueves, 23 de agosto de 2012

Los niños con los niños y las niñas con las niñas es segregación

La separación por sexos en la escuela no puede justificarse en modo alguno por criterios pedagógicos y por tanto no puede considerarse de otra forma que segregación. Esta obviedad ha convivido hasta ahora con la aberrante subvención con fondos públicos de centros educativos que practicaban esta discriminación.

Y es que hay una parte de la sociedad española que se ha quedado atascada en los años 40 del siglo pasado. Una época que añoran pese a no haberla vivido en muchos casos, en la que reinaba la "seguridad" frente a la "incertidumbre" actual. Unos tiempos en los que no tendrías que preocuparte de opiniones políticas o de creencias religiosas siempre que opinaras y creyeras como Dios manda. Y de lo que Dios mandaba te mantenía puntualmente informado tanto el poder político como el religioso.

Esta continua mirada atrás es una actitud profundamente medrosa y cobarde que deriva fácilmente en posiciones antidemocráticas y de difícil encaje en la sociedad actual, pero no duda en utilizar los mecanismos del Estado de Derecho para hacer valer sus tesis o incluso imponerlas a la mayoría si tienen ocasión.

En esa añorada época reinaba la segregación a todos los niveles en la escuela, no sólo sexual, sino también económica. Recordemos por ejemplo los uniformes de distinto color para los alumnos "de pago" y para los becarios.

La subvención con fondos públicos de las subvenciones a la enseñanza segregada por sexos se ha mantenido hasta que ahora, por fin el Tribunal Supremo ha tenido a bien reconocer su ilegalidad

Como era de esperar, el inefable defensor de la ideología integrista Wert, cual muñeco de ventrílocuo, no ha tardado en salir en defensa de la discriminación sexualen los colegios aferrándose a la Convención de la Unesco relativa a la Lucha contra las Discriminaciones en la Esfera de la Enseñanza de 1960.

De la misma manera que en otras muchas ocasiones el ministro Wert lo único que ha conseguido es mostrar que esa Convención lo que necesita es una urgente revisión.

jueves, 26 de julio de 2012

No había otra forma de hacerlo

El programa Escuela 2.0 ha recibido muchas críticas y esto no es malo. Es lógico que cualquier medida ambiciosa suscite un debate en el que se reflejen diversas posturas, unas más interesadas que otras.

Lamentablemente muchas críticas - no todas - se formulan desde el desconocimiento profundo acerca de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, su importancia en la Educación, y no pocas desde la ignorancia acerca del hecho educativo. Por tanto no es de extrañar que muchos hayan respirado aliviados ahora que se certifica la defunción de dicho programa, por lo menos tal como lo conocemos.

Se ha criticado la falta de formación del profesorado para utilizar estos recursos, lo que significa no estimar mucho a dichos profesionales e ignorar las herramientas que utlizan, para cuyo uso no es necesario un nivel de conocimientos avanzado.

También se ha criticado la ausencia de recursos educativos adaptados, lo cual también significa ignorar los millones de recursos educativos disponibles libremente en la Red, sin olvidar el esfuerzo realizado por las editoriales para proporcionar materiales educativos digitales, con independencia de la consideración que se tenga hacia los libros de texto, sin tener en cuenta tampoco los innumerables materiales elaborados por los mismos docentes utilizando en muchas ocasiones recuros 2.0 también libres.

Asimismo se ha criticado el hecho de que los ordenadores estén equipados con Linux como sistema operativo, ignorando que cualquier otra opción, además de no proporcionar ventaja alguna, hubiera disparado los costes tanto de la adquisición de los equipos como de su mantenimiento.

Por último, se ha criticado su gratuidad, o por lo menos, que de alguna forma hubiera estado ligada esta gratuidad a los ingresos familiares. Esto hubiera sido simplemente imposible porque por una parte no se hubiera podido obligar a las familias a adquirir un tipo determinado de dispositivo, puesto que hubiera vulnerado las leyes de la competencia, y una multiplicidad de dispositivos, de diferentes características técnicas y sistemas operativos variados hubieran imposibilitado su uso efectivo en el aula.

Pero las consideraciones técnicas no deben hacernos olvidar que lo auténticamente importante, y por tanto lo que se va a perder, es una oportunidad de oro para que los docentes reflexionen acerca de la forma de dar clase. Posiblemente todo el mundo esté de acuerdo, salvo el gobierno y sus asesores, en que actualmente no es posible ni deseable impartir conocimientos como se hacía a mediados del siglo XIX.
Por último, y no menos importante, el programa Escuela 2.0 ha supuesto el único intento serio de abordar la llamada brecha digital, puesto que en muchos casos estos ordenadores han sido los primeros de los que han podido disponer muchas familias.
La introducción de la tecnología en las aulas es cara pero su rentabilidad, como todo en Educación, sólo se hubiera podido comprobar a largo plazo.

El tiempo dirá el auténtico coste que tienen los recortes que en estos momentos se están haciendo en Educación para "ahorrar" y que tendrán que asumir las generaciones futuras.

lunes, 23 de julio de 2012

La educación no es una cadena de montaje

Este gobierno no sabe nada de Educación. Posiblemente tampoco de otros temas y, sobre economía, sus lecturas se limitan a algún breve manual sobre los Chicago boys y las autobiografías de Milton Friedman, Ronald Reagan y Margaret Teacher.

Por no hablar de la inanidad del presidente del gobierno, prueba de esa inconsistencia es un ministro de Hacienda que reconoce la magnitud del fraude fiscal y ni presenta un paquete de medidas para combatirlo ni dimite. O una ministra de Empleo a la que no se conoce trabajo alguno fuera de la política, o el mismo ministro de Educación, sociólogo pero que no es profeta de sí mismo, puesto que es de los peor valorados del Gobierno, lo que ya es decir. 

Se puede pensar que no es necesario que un ministro entienda de la materia que gobierna, siempre que sea un buen gestor y sepa rodearse de asesores compententes, lo que en vista de las evidencias tampoco parece ser el caso.

La última ocurrencia en Educación de este gobierno incompetente es convertir la Educación en una cadena de montaje, de tal forma que periódicamente existan controles de calidad y el producto defectuoso vuelva a la cadena o simplemente se deseche, pasando a otras cadenas de montaje de nivel inferior.

En eso consisten, ni más ni menos, esas "reválidas" que van a ser presentadas próximamente como las panaceas que van a solucionar todos los problemas del sistema educativo español. Del resultado de esos exámenes, el primero de los cuales se hará a los 12 años, que es una edad que todo el mundo sabe que es suficientemente madura, dependerá el futuro de los niños.
De las calificaciones obtenidas dependerá que los alumnos "mejores" sigan avanzando y que los "peores" queden "relegados" a la FP o a PCPI sin opción al título de Graduado a Secundaria. Curiosa forma de prestigiar la FP, también.

Pero no contento con esto, también se usarán para establecer categorías de centros educativos, los "buenos" y los "malos". Es obvio que los privados serán los mejores, puesto que ya se encargarán de no presentar a las pruebas a ningún alumno que no esté en condiciones de superarlas.

Saber cómo va a servir esta carrera de obstáculos para evitar el fracaso y el abandono escolar es algo que sólo debe estar al nivel de la inteligencia de ministros de Educación neoliberales.

jueves, 5 de abril de 2012

La Educación recortada

Por si todavía quedaba alguien con la candidez suficiente para creer en las declaraciones de este gobierno y en la ideología que lo sustenta han tenido que llegar los PGE para disipar cualquier duda. Una vez más se ha demostrado que los Presupuestos constituyen la auténtica prueba de las prioridades de un gobierno, aunque obviamente la culpa será siempre de Zapatero.

Tras proclamar a todos los vientos, una y otra vez, que “habrá recortes en todo menos en pensiones, educación y sanidad” hemos descubierto sin sorpresa que el presupuesto de Educación se recorta incluso más que la media de los ministerios. En concreto, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y el de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad sufrirán recortes del 21,2 y el 13,7 por ciento respectivamente.

En Educación se traduce en 3.088 millones de euros menos. La tijera ha entrado precisamente con más intensidad sobre una de las razones de ser del Ministerio de Educación, como son los Programas de Cooperación Interterritorial, y dentro de ellos, el programa Escuela 2.0 y Educa3.

Puesto que la mentira no entiende de grados, quien miente una vez miente siempre. Para suprimir el primero se aduce que "llenar de ordenadores las aulas no ha demostrado ser académicamente rentable" y añadiendo que hay estudios que confirman mejores resultados entre los alumnos que no trabajan con ordenador en clase que los que sí lo hacen. De todas formas esos informes deben ser el secreto mejor guardado del mundo ya que ni Wikileads ha conseguido acceder a ellos, a no ser que se trate de uno, también ignoto, pero patrocinado por esa institución tan imparcial y desinteresada que es la CECE.

Aplicando ese mismo razonamiento se podrían suprimir las clases de religión en los colegios, a las cuales por cierto se destina un presupuesto más generoso, ya que no se observa ninguna relación entre el alumnado que acude a ellas y en número de católicos practicantes, sino más bien al contrario.

Eso sí, ya que el anterior programa Escuela 2.0 fue puesto en marcha “sin una política clara ni coordinación”, ahora se prometen unos imprecisos “programas distintos de nuevas tecnologías, que no impliquen el reparto de ordenadores”. Se supone que será algo así como unas TIC contemplativas que sin duda tendrán un efecto decisivo sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje y los rendimientos académicos.

Respecto a la Educación de 0 a 3 años, el magnífico equipo ¿educativo? al frente del cual está el tertuliano Wert ha decidido que se trata de “una etapa con un valor educativo menor, y que sólo responde a un carácter asistencial y de conciliación”, razón que pone de manifiesto su enorme altura intelectual y pedagógica.

Otro detalle sin importancia es que ya que hablamos sin parar de que hay que mejorar la Formación profesional, “se elimina casi todo el dinero que se daba a las comunidades autónomas para poner en marcha la recién creada plataforma de FP a distancia, que pretendía, entre otras cosas, facilitar también la reincorporación al sistema de personas que se pusieron a trabajar con poca formación”.

Respecto al problema del fracaso escolar podemos estar tranquilos porque los fondos destinados a combatirlo aumentan en 300.000 euros (si alguien tiene ganas puede comparar la cantidad con el sueldo de la secretaria general del PP), aunque para compensar la lucha contra el abandono temprano tendrá 1,1 millones menos que el año pasado.

Sin entrar en detalle en la política de becas, también recortada, se puede deducir fácilmente que, disfrazado de recortes económicos, nos encontramos con un Ministerio fuertemente ideologizado que no tiene entre sus principios favorecer la igualdad de oportunidades sino, al contrario, hacer que las diferencias sociales sean cada vez más acentuadas cercenando todas y cada una de las políticas que se pueden y se deben llevar a cabo en ese sentido desde la Educación.

Los recortes no son la vía para resolver los problemas, y si alguien tiene alguna duda que mire a Grecia.

martes, 21 de febrero de 2012

La Educacion, a palos

Los sucesos que, sin exagerar, están conmoviendo al mundo desde Valencia son un paradigma de las cosas que nunca deberían haber sucedido.

Partimos del despropósito que supone el recorte de las inversiones en Educación Pública efectuado sin pudor por los mismos que reiteradamente a lo largo de los años han sido derrochadores a manos llenas de caudales públicos no sólo en fastos y festejos más o menos vistosos sino directamente en beneficio propio y de amigos del alma.

Resulta lógico que la ciudadanía en general, aunque por lo que se ve más bien tímidamente, y sobre todo los directamente afectados en particular se rebelen ante la situación, que consideran que no se trata de una maldición bíblica y que por tanto tiene unos causantes concretos a los que hay que exigir responsabilidades.

Más llama la atención que los que se rebelan son gentes a las que se fustiga con frecuencia por su pasividad y a los que se acusa de estar más atentos a las novedades de los videojuegos que a los devenires de la cosa pública. Han demostrado, sin embargo, que son capaces de reaccionar cuando ven que están en juego las cosas realmente importantes.


En este contexto es cuando se producen los hechos que nunca deberían haber ocurrido y que han vuelto a recordarnos, a los que ya tenemos algunos años, imágenes que creíamos que no volveríamos a ver en las calles de España.



Tras treinta años de democracia, y con no poco esfuezo, la ciudadanía ya no ve a la Policía como un organismo represor sino como garante de derechos, que es precisamente lo que debe ser en un Estado de Derecho y lo que ayer demostró no ser.

Hasta la mejor herramienta puede ser extremadamente peligrosa en manos de un tonto o simplemente si se usa para alguna tarea para la que no ha sido diseñada. La policía democrática no está concebida para reprimir sino para regular derechos, y, por supuesto, no para crear problemas mayores que los que se pretendía resolver.

¿Por qué  alrededor de 150 policías, se supone que bien entrenados, son incapaces de controlar a, según las estimaciones más optimistas, 300 estudiantes de Secundaria? Nos podemos hacer una idea del heroismo del profesorado del nivel que trabaja en proporción de 1 a 30 o incluso 1 a 35.


La explicación es que la policía no fue a garantizar ni el derecho de manifestación ni el derecho de los ciudadanos a la libre circulación. Fue directamente con órdenes de amedrentar a los estudiantes para evitar que se extendiera el foco de contestación, como se ve, con un gran éxito.

Una desafortunada combinación de mandos policiales incompetentes y políticos incompetentes puede dar al traste en días con una imagen policial que ha costado treinta años alcanzar. Hasta el propio sindicato de la policía se ha dado cuenta.

sábado, 25 de octubre de 2008

Los efectos positivos de la crisis

Siempre se ha dicho que no hay mal que cien años dure ni mal que por bien no venga. Lo que llamamos crisis económica no es más que el amargo despertar de un sueño en el que todo el mundo podía ganar dinero con sólo proponérselo, mientras que otros podían ganar muchísimo dinero. Pero no importaba porque las migajas llegaban para todos. Y el resultado es que muchos han creído que podían vivir por encima de sus posibilidades.

Pero en Economía no es posible el crecimiento ilimitado, y esta situación se tenía que torcer algún día. Y ese día ya ha llegado.

En esa época muchos alumnos abandonaron las aulas a una edad demasiado temprana, atraídos por el dinero más o menos fácil, que podían conseguir en la construcción, la hostelería o el comercio, sobre todo en las zonas costeras. Pero algunas noticias de prensa indican que se empieza a producir el fenómeno contrario, gracias a la tan traída y llevada crisis.

Posiblemente haya llegado el momento de que se recuperen los valores que habían pasado a un segundo plano ante la posibilidad de ganar dinero de manera casi inmediata. Ahora podemos reflexionar sobre si era tan necesario disponer de una moto a los 16 años, de un coche nuevo, Seat León negro a ser posible, a los 18 y una casa en propiedad a los 20, como muy tarde.

Esperemos que si esos jóvenes vuelven a las aulas lo hagan concienciados de la necesidad de tener una buena formación y no como mero entretenimiento mientras vuelven los buenos tiempos. Y es que la educación es una inversión a largo plazo, pero una inversión rentable. Y un buen colchón para los tiempos de crisis.


http://www.elpais.com/articulo/sociedad/abandono/escolar/pasa/factura/elpepisoc/20081004elpepisoc_1/Tes

http://www.laverdad.es/murcia/20081020/region/crisis-empuja-jovenes-volver-20081020.html

http://www.laopiniondemurcia.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008101900_2_131530__Comunidad-crisis-economica-obliga-jovenes-murcianos-regresar-aulas


domingo, 12 de octubre de 2008

No los dejes solos

Un viejo anuncio decía, refiriéndose a los animales de compañía, algo así como "No los abandones, ellos no lo harían".

Algo parecido se podría parafrasear para referirse a los niños en edad escolar. No los dejes solos.

Nada más comenzar el curso la prensa trae los datos del "fracaso escolar" correspondientes a cursos anteriores. Pero ¿qué es el fracaso escolar? En realidad es un cuádruple fracaso social, escolar, familiar y personal.

Fracasa la sociedad, que invierte una respetable cantidad de recursos económicos en la Educación. Fracasa la escuela y los profesionales que trabajan en ella, que dedican unos esfuerzos que no se ven recompensados. Pero también es un fracaso de la familia y del propio individuo.

No hay "culpables". Los recursos podrían ser mayores, los profesionales podrían estar mejor formados y motivados, pero también la implicación de las familias podría ser mayor.

No los dejes solos. Aprender, educar, no sólo es problema de la sociedad, de la escuela y de los niños. Los padres tienen su función de la que no deben escaparse con las excusas de que "yo es que no se" o "no tengo tiempo".

Si no sabes tienes una magnífica oportunidad de aprender con ellos, de completar tu formación. Puede que no puedas explicarles cosas pero puede que sí y, sobre todo, crearás el hábito, la costumbre de estudiar. Y la alegría de aprender cosas nuevas.

Si no tienes tiempo, búscalo. Seguro que dedicas tiempo a cosas que no son imprescindibles, y puede que haya llegado el momento de plantearse la vida de otra forma. Si no puedes durante la semana, puedes el fin de semana, y si no puedes tú, busca alguien que lo haga. ¿Por qué no juntar varios niños para estudiar, lo mismo que lo hacen para jugar, al cuidado de algún adulto?

Ve al colegio o al instituto, pide cita con el tutor o la tutora. Entérate de qué hace en clase, de lo que no hace. No esperes a que las notas sean un desastre. Que tu hijo o tu hija compruebe que piensas que el estudiar es importante y que tú le das esa importancia.

Y sobre todo, da ejemplo. Tu hijo va a aprender más de lo que hagas que de lo que le digas. ¿De qué sirve que digas "¡niño estudia!" si instantes después desprecias el conocimiento o alabas el éxito de quien no ha estudiado?

La frase "mira Fulanito, que no ha estudiado y qué bien le va, ya tiene su coche y su casa" hace más daño que cualquier otra, sobre todo si los niños son algo mayores. Puede que sea verdad, pero también lo es que, probablemente, sea un botarate que es incapaz de decir dos palabras seguidas sin cometer alguna incorrección.

La Educación es la mejor vacuna contra las crisis. Vacúnalos mientras sea posible. No los dejes solos.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/educacion/suspende/elpepisoc/20081005elpepisoc_3/Tes

http://www.laopiniondemalaga.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008100500_2_209267__Malaga-tercio-alumnos-catea-mayoria-asignaturas

lunes, 19 de mayo de 2008

Los dineros de la Educación

Hace algunos días apareció en la prensa local una información cuyos titulares eran los habituales de "Andalucía a la cola de…". En este caso se trataba del gasto por escolar. De nuevo aparece que la inversión por cada puesto escolar en Andalucía es la más baja de España, junto con Murcia.

Sin embargo, estas informaciones no han generado el acostumbrado debate, pese a su gravedad, y han pasado más bien desapercibidas al contrario de lo que ocurrió con el informe PISA. Pero esas dos noticias están íntimamente relacionadas. Es lógico que una inversión menor esté correlacionada con unos resultados peores, y además esto ahora se puede cuantificar.

La solución trivial parece sencilla: aumentemos el gasto educativo. Pero unas simples cuentas indican que eso no es tan fácil. Si consideramos que en Andalucía hay alrededor de 1.500.000 alumnos en la enseñanza no universitaria, si incrementamos por ejemplo en 1.000 euros la inversión por puesto escolar para equipararnos a la media española, harían falta 1.500 millones de euros, y además cada año, teniendo en cuenta que esta cantidad es anual.

Si no nos dejamos llevar por el fácil "Piove, porco Governo!", habría que preguntarse si la sociedad andaluza está dispuesta a afrontar este sacrificio económico o si está dispuesta a detraer estos presupuestos de otras partidas, en el marco además de una tendencia general de desaceleración económica. ¿Estarían dispuestos los andaluces a que se incrementara la presión impositiva? ¿Realmente considera la sociedad andaluza la Educación como una inversión y no como un gasto?

Quizás por esto la noticia no ha tenido la trascendencia que merecía. Hay una responsabilidad colectiva que no se puede focalizar exclusivamente ni en el gobierno andaluz, ni en el profesorado. Y decir esto no resulta popular.

Precisamente uno de los problemas que dificultaron la implantación de la LOGSE fue haberse realizado en una época de crisis económica que no permitió dedicar los recursos públicos necesarios a la Educación. Y ahora si la crisis se alarga en el tiempo se podría volver a repetir la historia.

Otro de los datos que llaman la atención es que la enseñanza privada no es más barata, como se ha aireado repetidamente. Si es verdad que la inversión por puesto escolar es menor, si descontamos el coste de las infraestructuras escolares, que estos últimos años ha sido muy elevado, la diferencia no es tan grande.

Lo que es evidente es que los profesores debemos extender nuestra labor pedagógica más allá de las aulas para convencer a la sociedad que la Educación es importante, más allá de frases retóricas. Y dar a conocer la labor que se realiza en las aulas, que rara vez trasciende. Y eso no se consigue, evidentemente, con eternos debates sobre si la Administración nos quiere o no, si los alumnos saben o no, si quieren aprender o no, o si son galgos o podencos.

http://www.laopiniondemalaga.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008051200_6_178923__Andalucia-Andalucia-cola-gasto-publico-educacion

http://www.diariosur.es/20080512/andalucia/gasto-alumno-escuela-publica-20080512.html

http://www.malagahoy.es/article/andalucia/126828/gasto/por/alumno/la/publica/andalucia/es/mas/bajo/espana.html



martes, 22 de abril de 2008

La peligrosa fractura

La Orden que pretendía regular la calidad y la mejora de los rendimientos escolares en los centros docentes públicos andaluces ha servido, entre otras cosas, para desatar una tremenda verborrea en la que no siempre se ha tenido en cuenta la realidad de esos mismos centros docentes.

Una de las perversidades que se le han atribuido es sembrar la "división" en el seno de los claustros de profesores. El que haya leído esto fuera del ámbito docente habrá pensado que los claustros son entidades monolíticas en las que la diferencia de opinión acerca de este tema ha establecido una peligrosa fractura.

En realidad los claustros de profesores son tan uniformes como cualquier otra colectividad humana, una Comunidad de Propietarios, por ejemplo. O sea, nada. Los intereses, opiniones e ideologías del profesorado son tan diversas como en cualquier otro grupo de personas y por tanto nada externo va a aumentar esa diversidad, ni la va a enconar.

Lo que sí es cierto es que hay un cierto sector del profesorado que gusta definirse a sí mismo como "profesional", en contraposición con otro al que consideran "ideologizado". Esto supone una doble inexactitud por presuponer por una parte que no disponen de ninguna ideología y por negar por otra la profesionalidad al otro sector.

Lo primero no es cierto porque, como todo el mundo sabe, nadie carece de ideología, y si así fuera sería preocupante. Otra cosa es que esta ideología sea de un signo o de otro, lo cual es absolutamente respetable, por supuesto. En todos los casos.

Lo segundo tampoco, puesto que esa profesionalidad está presente en todos los sectores y sensibilidades. La profesionalidad – o su ausencia – está uniformemente repartida. La ideología no está reñida en modo alguno con el ejercicio profesional, como con ningún otro aspecto de la vida.

Por cierto, que esa variedad también está presente entre los detractores de la medida, dentro de los cuales se encuentran desde interinos hasta asociaciones presuntamente profesionales – independientes de derechas, por supuesto - pasando por ácratas más o menos declarados. Curiosa mezcla sin duda.

domingo, 13 de abril de 2008

La Educación como artículo de consumo

La sociedad de la abundancia parece que lleva aparejado el que todo se convierta en artículo de consumo. Ese consumo no está ligado con la necesidad sino con una serie de consideraciones totalmente ajenas a si las cosas hacen falta o no. Y la Educación no es ajena a esto.

Es como la moda de comprar coches 4x4. Son coches que sirven para circular por terrenos irregulares, pero la mayor parte de la gente que los adquiere no ha transitado en su vida por caminos sin asfaltar, ni tiene la más mínima intención de hacerlo. Supongo que pensarán que son mejores que un utilitario común pero ¿qué es "mejor"? Consumen más, hace falta más material para construirlos, contaminan más, ocupan más espacio, son más caros y no son más seguros.

Entonces ¿dónde está la ventaja? No se me ocurre nada más que a la gente le gusta sentirse superior si se sienta por encima de los otros conductores. Magro beneficio, sin duda. O por ganas de aparentar. O para exhibir un cierto estatus social. Claro que al entendido en el tema seguro que le parecerá ridículo usar ese tipo de vehículos para llevar los niños al cole, por ejemplo.

En Educación pasa algo parecido cuando mucha gente da por supuesto que los colegios privados son mejores que los públicos. Parto de la base de que todos los padres, por supuesto, queremos lo mejor para nuestros hijos. Pero ¿qué es "lo mejor"?

La formación del profesorado es idéntica, porque todos los profesores hemos pasado exactamente por las mismas universidades. El sistema de acceso del profesorado, en la enseñanza pública será justo o injusto, pero es igual para todos y sobre todo es transparente. La motivación del profesorado de la privada la desconozco, pero es conocido que trabajan más horas y su lucha por la homologación salarial. O lo que es lo mismo, que cobran menos. ¿Las instalaciones? Hay colegios privados con buenas instalaciones y otros que no tanto, y lo mismo pasa en los públicos.

Podría pensarse en razones confesionales, absolutamente respetables por otra parte, pero no parece que ni en la vida pública ni en la privada lo confesional esté particularmente en alza. Entonces ¿dónde está la diferencia?

La diferencia es que los colegios privados ejercen, ante la pasividad de las administraciones, la selección del alumnado, por procedimientos sutiles "no se le dan bien los idiomas" (sic) o por otros no tan sutiles como las aportaciones "voluntarias" al AMPA o a las actividades extraescolares y demás QUE TODO EL MUNDO PAGA SIN RECHISTAR. Todo esto es sabido, pero ¿quién denuncia?

La diferencia estriba en que los colegios privados sirven para perpetuar los prejuicios de clase. Lo cual es muy respetable siempre que no sea gratis, o mejor dicho, que no lo paguemos entre todos. Al final, la educación se compra como el todo terreno. Solo que subvencionada.

Yo no confiaría mucho en un cirujano que derivara hacia otro los casos "difíciles". A los buenos cirujanos precisamente les gustan los casos complejos. Por tanto, yo no confiaría mucho en un colegio que derivara a otro los alumnos "complicados" o simplemente "distintos". Por cierto que todos nosotros, y nuestros hijos, podemos llegar a ser distintos en un momento determinado.

Volviendo al ejemplo de la sanidad, la privada está muy bien cuando uno está resfriado y no tiene que guardar cola, pero cuando alguien tiene una enfermedad grave de verdad hace lo posible para que lo traten en un hospital público.

Los conciertos educativos se crearon de forma totalmente subsidiaria en una época en que la enseñanza pública no podía atender toda la demanda de escolarización y como tal habría que seguir entendiéndolos. Pero siempre EN IGUALDAD DE CONDICIONES. Y cualquier discriminación probada, como las que existen, debe acarrear LA INMEDIATA RESCISIÓN DEL CONCIERTO. Sólo así jugaremos todos al mismo juego, con las mismas reglas. Pero todos sabemos que esto no es así y que la generosa política de conciertos no entiende demasiado de colores políticos. Y que nadie le va a poner el cascabel al gato.

Además, el convencimiento de los padres que llevan sus hijos a este tipo de centros no debe ser muy grande, porque, como el bachillerato por ahora no está concertado, sube significativamente el número de alumnos que abandonan los colegios privados para matricularse en los públicos. ¿Qué pasa, que ya no es tan importante si tenemos que pagar?

No quiero decir con esto que no deba existir la enseñanza privada. Quien decida pagar por la educación de sus hijos está en su perfecto derecho pero lo que no es admisible es que los "caprichos" educativos sean sufragados con el dinero de todos.

Mención aparte merecen los compañeros que trabajan en la enseñanza pública y tienen a sus hijos en colegios concertados. ¿Qué opinarías de un mecánico que al preguntarle que cuando se le avería el coche dónde lo lleva dijera "yo, al taller de enfrente, porque el taller donde trabajo es muy malo"?


lunes, 7 de abril de 2008

Hablar de oídas

Siempre he pensado que la Educación y la Medicina tienen muchas cosas en común. Una de ellas es que son disciplinas tan fáciles que todo el mundo sabe mucho de ellas. No hay mas que comentarle a alguien alguna dolencia para que te obsequie con un completo diagnóstico acompañado de su correspondiente tratamiento farmacológico, dosis incluidas.

En Educación pasa lo mismo y cualquiera, sin la más mínima relación con la docencia, tiene muy claro lo que hay que hacer en el aula. Los profesionales echamos en falta tanta claridad de ideas, que ya nos gustaría, porque el número de las dudas y los interrogantes que nos planteamos excede con mucho al de las respuestas. A lo mejor es que la lejanía aclara las ideas. Lo de los árboles y el bosque, vamos.

El penúltimo, porque seguro que habrá más, en expresar su opinión acerca de los males que aquejan al sistema educativo es Arturo Pérez-Reverte, prolífico escritor y conocido periodista y exreportero de guerra. Y despotricador de por libre en horas de asueto. El caso es que este personaje, cuya única relación conocida con el mundo educativo tras su paso por la Universidad – como alumno – es alguna que otra conferencia que imparta en los centros docentes, ha tomado vela en el entierro de la Orden que desarrolla el programa de calidad de los centros docentes en Andalucía.

Supongo que los responsables de la Consejería de Educación estarán exultantes, porque rara vez el BOJA ha tenido tanta repercusión. Estoy convencido de que se habrán agotado los ejemplares del número en el que apareció la Orden y se irán vendiendo por ahí en Internet a precios exorbitantes. O a lo mejor es que nadie se la ha leído.

El caso es que tras una sarta de exabruptos e insultos varios, que no voy a contestar porque el que se pica será porque come ajos y yo no lo hago, da en incidir sobre la teoría del soborno y el implícito reconocimiento de la "culpa" de los profesores sobre el fracaso escolar si aceptan los incentivos.

Está claro que la imagen de un profesional que realiza su trabajo y, encima, le pagan por ello es poco novelesca. Como la de la minoría que impone sus criterios a la mayoría. Es mucho mejor la de los pobres maestros que defienden su dignidad mancillada cual el Cid tras la afrenta de Corpes. O la de resistentes numantinos defendiéndose de la invasión de la inmisericorde administración. O como nuevos habitantes de Madrid levantándose contra la modernidad y muriendo por la vuelta del absolutismo. Lástima que éstas últimas no se ajusten a la verdad, pero ¡son tan bonitas!

Es cierto que en los últimos años se han sepultado los centros educativos bajo un manto de palabrería psicopedagógica que más que para resolver problemas ha servido para desenfocarlos. Pero lo que es innegable es que el sistema educativo tenía que cambiar, porque ahora es, con todas sus carencias, contradicciones y defectos, lo que antes no era: UNIVERSAL. Y más que tiene que cambiar todavía.

Desde mi humilde blog me permito recomendarle al señor Pérez Reverte o bien que cambie de amistades, o mejor, que haga nuevos amigos. Esto, además de suponerle una experiencia gratificante le servirá para tener una perspectiva más amplia que seguro enriquecerá sus artículos.

Mientras tanto lo mejor es que siga escribiendo entretenidas novelas sobre el siglo XVII y el XIX, porque, salvo leves destellos, la Historia del siglo XX español está bajo una enorme losa gris, una de cuyas manifestaciones, la escuela autoritaria, parece que echa tanto de menos.

El artículo en cuestión


sábado, 5 de abril de 2008

A vueltas con PISA

El informe PISA fue calurosamente acogido hace algunos meses por los detractores del actual sistema educativo, que aprovecharon para entonar las habituales jeremiadas sobre la LOGSE, la LODE, los socialistas y sobre que, en definitiva, cualquier tiempo pasado fue mejor.

Es cierto que los titulares periodísticos del estilo "España suspende en Educación", "España a la cola de Europa en Educación" y otros por el estilo no han ayudado mucho en el análisis del informe, al contenido del cual por otra parte no demasiada gente le ha prestado atención.

Ha pasado ya el suficiente tiempo como para poder analizar los resultados con la suficiente perspectiva. PISA no tiene nada que ver con la ciudad italiana sino que es el acrónimo del Programme for International Student Assessment (Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos), de la OCDE. Este estudio se inició a fines de los años 90 como un estudio comparativo, internacional y periódico del rendimiento educativo de los alumnos de 15 años, a partir de la evaluación de ciertas competencias consideradas clave, como son la competencia lectora, la matemática y la científica.

No se trata de medir conocimientos sino competencias, o sea hasta qué punto los alumnos son capaces de usar los conocimientos y destrezas que han aprendido y practicado en la escuela cuando se ven ante situaciones, muchas veces nuevas para ellos, en los que esos conocimientos pueden resultar relevantes.

La lista de países participantes es larga, y entre los cuales hay países de la Unión Europea, otros europeos que pertenecen a la OCDE y otros del norte de África, América y Asia. En España han participado las comunidades autónomas de Andalucía, Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Galicia, La Rioja, Navarra y País Vasco. Las demás, no. O lo que es lo mismo, que no se han arriesgado.

La primera objeción que se puede hacer es que las pruebas son homogéneas y se han aplicado a alumnos de sistemas educativos heterogéneos. Esto por una parte es inevitable, si queremos obtener resultados comparables, y por otra hay que resaltar que no se trata de preguntas sobre conocimientos concretos.

Si vamos a los resultados, España está en la zona media baja, con 480 puntos en Matemáticas, 461 en comprensión lectora y 488 en Ciencias, cuando las puntuaciones máximas son 549 (Taipei), 556 (Corea) y 563 (Finlandia) y las mínimas 311, 285 y 322 respectivamente de Kirguistán. No es para tirar cohetes, pero tampoco es un desastre absoluto como algunos pretenden hacer ver.

Pero si tenemos en cuenta el nivel socioeconómico del alumnado, nos encontramos con las siguientes sorpresas:

1.- Los alumnos españoles que pertenecen a familias con los índices sociales, económicos y culturales más bajos obtienen mejores resultados que los de sus homólogos de la OCDE.

2.- Si todos los países y regiones participantes en la muestra tuvieran un índice social, económico y cultural similar, España y todas las comunidades autónomas mejorarían su puntuación.

Por otra parte, el informe demuestra cuantitativamente que el entorno cultural de los alumnos es el factor más influyente en los resultados, puesto que las puntuaciones de los alumnos cuyos padres no han finalizado los estudios obligatorios son 85 puntos inferiores a las de aquellos cuyos padres tienen estudios universitarios. Esta diferencia se eleva a 135 puntos entre los alumnos españoles en cuyos hogares hay de 0 a 10 libros y aquellos en los que hay más de 500, y el 7% del alumnado matriculado en los centros españoles ha nacido fuera de España y su puntuación es 55 puntos inferior a la de sus compañeros nativos.

Estos resultados desmontan la teoría del desastre: nuestro sistema educativo es inclusivo, no excluyente como añoran algunos, y pese a eso los resultados no son particularmente malos. Otra falacia que desmiente es la pretendida superioridad de los centros privados, puesto que si bien la diferencia de resultados medios de España por tipo de centros favorece a los privados en 38 puntos, pero si se restan los efectos del índice social, económico y cultural sobre los resultados de sus respectivos alumnos, las diferencias entre unos centros y otros no son estadísticamente significativas.

Esto quiere decir que nuestro sistema educativo, aunque evidentemente mejorable, cumple aceptablemente su función. Este nivel educativo así evaluado se corresponde significativamente con el del país. Un sistema excluyente posiblemente mejoraría los resultados de la población escolarizada a costa de empeorar el nivel educativo de los no escolarizados con lo que el balance global sería significativamente peor, además de más injusto.

Informe PISA

viernes, 28 de marzo de 2008

De sobornos y otras zarandajas

La palabra soborno está de moda en estos días entre los furibundos opositores a la Orden que pretende regular el Programa de calidad y mejora de los rendimientos escolares en los centros docentes públicos. Una forma como otra cualquiera de descalificar la medida y por ende de descalificar a aquellos que cometen el pecado nefando de estar a favor.

Supongo que, al estar en contra de la orden, también lo estarán del apartado que les permite, aun siendo minoría, impedir que aquellos que sí están dispuestos a implicarse más en la vida de los centros para mejorar los resultados escolares, y por tanto trabajar por la calidad de la enseñanza, puedan hacerlo. Porque, al ser necesaria la mayoría de los dos tercios del claustro una minoría de votos puede conseguir que el centro no se acoja a la medida. Por tanto es posible, y de hecho está sucediendo, que la medida sea rechazada por uno o dos votos que no hacen falta para alcanzar la mayoría, que ya existe, sino que son los necesarios para la mayoría cualificada de esos dos tercios.

De esta manera la minoría se constituye en una auténtica "minoría de bloqueo" que hace que no sólo ellos sean los que no participan en el proceso sino que impiden que los demás, tan ilusos o engañados como estén, lo hagan. ¿No sería más lógico dejar que se estrellaran, si tan malo es el programa?.

Claro que si el problema son los incentivos – el soborno, según ellos – siempre existiría la posibilidad de renunciar al complemento realizando las mismas labores. Pero no parece que esa sea su intención.

Los objetivos que pretende la Orden son:

a) Mejora de los rendimientos educativos del alumnado.

b) Contribución al éxito escolar de su alumnado, en función de sus capacidades, intereses y expectativas

c) Mejora del funcionamiento del centro y del grado de satisfacción de las familias con el mismo.

d) Fomento de procesos y proyectos de innovación e investigación educativa.

e) Fomento del trabajo cooperativo del profesorado y de las buenas prácticas docentes.

f) Profundizar en la autonomía de los centros docentes.

Cierto que los resultados reflejados en el informe PISA no son todo lo satisfactorios que deberían ser, pero las conclusiones no se deben tomar alegremente y sobre todo no pueden ser independientes de todos los condicionantes que rodean el hecho educativo. Pero esto será mejor tratarlo aparte.

Por tanto no creo que maquillar esos malos resultados sea la intención de los responsables de la Consejería de Educación. Siendo tan fácil y tan barato lo lógico es que hubieran puesto en marcha todo esto antes y se hubieran evitado muchos problemas.

Llama la atención todo el ruido mediático que se está produciendo alrededor de esta medida, que al fin y al cabo se refiere al funcionamiento interno de los centros y en principio no se podría esperar que tuviera tanto eco social. Pero si tenemos en cuenta que los opositores están abanderados por un colaborador habitual de un medio de comunicación con una cierta tendencia a airear teorías conspiratorias que los hechos contumazmente se empeñan en desmentir se puede entender algo mejor.

Deducir de todo esto que lo que se pretende es culpabilizar al profesorado del fracaso escolar es dar un triple salto mortal sin red. O excusatio non petita. (Acusatio manifesta se continuaba antiguamente).

lunes, 24 de marzo de 2008

Segunda vuelta

El sistema electoral español no tiene segunda vuelta. Tiene su propio sistema para machacar minorías, que es la regla D'Hont y el sistema de circunscripciones. De todas formas el sistema proporcional puro también da problemas, como en Italia. Pero ese no es el objeto de este artículo.

En Andalucía parece que hay personas que echan de menos esa segunda vuelta, y han escogido como banco de pruebas los sufridos centros educativos públicos, que ya bastante tenían con lo suyo. Aprovechando presuntos agravios reales o imaginarios han aprovechado la Orden que desarrolla en Plan de Calidad y mejora de los rendimientos escolares para dar patadas en espinillas equivocadas. Las propias espinillas, en concreto.

Siempre se ha criticado, y con razón, que el esfuerzo que supone poner en marcha, gestionar y dar clase en un centro TIC, o bilingüe u organizar una biblioteca escolar no estuviera remunerado ni bien ni mal. Y estamos hablando entre otras cosas de formación fuera del horario laboral, de cambios importantes en la manera de trabajar, de un esfuerzo adicional en definitiva.

Algo que desde fuera del ámbito educativo resulta impensable ¿cómo puede ser que alguien se meta en semejantes berenjenales sin obligación y sin que le paguen más? Nadie lo entiende. Bien es verdad que la "retribución" viene dada por las mal llamadas "reducciones horarias", pero esa es otra historia que merece capítulo aparte.

Al contrario que otros planes propuestos por la Consejería de Educación a los centros educativos, el Plan de Calidad sí incluye incentivos económicos para el profesorado que lo ponga en práctica. Se podría pensar que la Consejería de Educación ha aprendido de antiguos errores, lo cual sería de agradecer, pero la acogida no parece ser la esperada. El profesorado vota hasta el día 31 pero el clima en el que se desarrollan las votaciones, quizás contagiado del que ha habido en las recientes elecciones, no es el más adecuado. La Consejería, evidentemente, se ha equivocado al escoger las fechas.

Pero se trata de desdramatizar. No hay que olvidar que se trata de una convocatoria anual y seguro que el curso próximo cambiarán las cosas y muchos de los que ahora votan "no" invertirán el sentido de su voto. Y si no, al tiempo.

Quizás sea necesario redefinir el papel del profesorado en esta sociedad pero este no es el momento ni el método ni la ocasión.

lunes, 17 de marzo de 2008

La EPC en inglés

Uno siempre ha pensado que la derecha era ley y orden. Mano dura con los delincuentes y esas cosas, siempre claro que no se trate delitos económicos. Porque la evasión de capitales y las trampas para evadir impuestos no son delitos, son lógicas reacciones ante un Estado depredador. Supongo.

El caso es que la Comunidad Valenciana, gobernada como se sabe por el PP, ha decidido impartir la Educación para la Ciudadanía en inglés. O sea, que cumple la ley con fraude de ley. Con burla de ley. Las leyes están para cumplirlas o para recurrirlas, y un partido con pretensiones de gobierno en España y que de hecho gobierna en varias autonomías no debería permitirse bromas con la Educación, que es algo bastante más serio que todas estas cosas. También, siendo de derechas como son, deberían de mostrar algo de más respeto con la ley.

Cosas como esta demuestran que la asignatura es necesaria, aunque para algunos parece que llega algo tarde.

A esta derecha parece que lo de la Ciudadanía le suena a chino. Que al fin y al cabo también es un idioma.

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Ciudadania/ingles/elpepiopi/20080316elpepiopi_2/Tes

http://www.publico.es/agencias/EFE/1174

Al parecer, la cosa va en serio:

http://www.lasprovincias.es/valencia/20080318/valenciana/consell-decidira-dias-alternativa-20080318.html

jueves, 13 de marzo de 2008

Tras la tempestad no viene la calma

Era de esperar que tras la tormenta de las elecciones se impusiera una época de calma en las escuelas, pero en Andalucía no ha sido así. Ahora la trifulca viene a cuento del Plan de Calidad y Mejora de los rendimientos escolares. Este plan forma parte del desarrollo de la Ley de Educación de Andalucía y está pactado con las centrales sindicales mayoritarias en el sector: CC.OO, UGT, ANPE y CSI-CSIF, de variada ideología por cierto.

Este plan se desarrolla mediante una orden de la Consejería de Educación, como no podía ser de otra manera, y exige que, para que un centro se acoja al plan se solicite por una mayoría de los dos tercios del claustro de profesores. Hasta aquí nada que llame particularmente la atención.

Lo que sí llama la atención son los argumentos utilizados en contra del Plan por una asociación profesional, no precisamente mayoritaria, que incluyen medias verdades, mentiras completas y manipulaciones varias.

La orden, por supuesto, no es perfecta. Se podría cuestionar su oportunidad, y sobre todo las prisas por ponerla en marcha, que, como se sabe, no son buenas consejeras. También se puede criticar que la evaluación del Plan, por lo menos al principio, recaiga sobre los directores de los centros educativos, con lo que pueda suponer de discrecionalidad por parte de estos. Pero esto no debe ser suficiente para descalificar globalmente el plan.

Pero habría que precisar algunos aspectos que parece que se están olvidando en el debate.

1º Se trata de un plan VOLUNTARIO para los centros y para los profesores. Si un profesor no quiere participar aunque su centro sí lo haga no pasa nada. Renuncia al incentivo económico y listo.

2º La convocatoria es anual. Si un año no hay mayoría suficiente, al año siguiente puede haberla.

3º En ningún sitio se dice que se trate de mejorar los RESULTADOS sino de mejorar los RENDIMIENTOS escolares. Confundir ambos términos es peligroso.

4º Se ha propalado el bulo de que los liberados sindicales ya están cobrando el incentivo económico. Esto no sólo es MENTIRA sino que de ser cierto sería DELITO DE PREVARICACIÓN y MALVERSACIÓN DE FONDOS PÚBLICOS, al no estar sustentado en ninguna norma, y habría que DENUNCIARLO DIRECTAMENTE EN EL JUZGADO. Cosa que por supuesto, hasta ahora, NADIE HA HECHO.

5º Los claustros no han votado contra ninguna orden, puesto que las órdenes no se votan. Se aplican o se recurren. Los centros, soberanamente, han decidido participar, o no, en un Plan.

De todo lo que he visto y oído no he deducido en modo alguno que haya imposición, y mucho menos menosprecio hacia los profesionales. Al contrario. Supongo que en muchas empresas privadas los empleados estarían encantados si les preguntaran si querían participar en un programa de incentivos o no.

Si todo esto es así ¿por qué tanto ruido?

En otro artículo intentaré explicarlo.

Mientras tanto en los enlaces de más abajo hay suficiente información para hacerse una idea cabal del estado de la cuestión:

Documentos para el debate:

http://www.fe.ccoo.es/andalucia/docupdf.aspx?d=4280&s=

http://www.aso-apia.org/docapia.php?doc=2819

http://www.diariosur.es/prensa/20080313/opinion/euros-obligatorios-20080313.html (Mención especial al último párrafo)

http://www.juntadeandalucia.es/educacion/nav/contenido.jsp?pag=/Contenidos/OEE/evaluacion/NotaInformativaProgramCalidad&vismenu=0,0,1,1,1,1,0,0,0

http://www.juntadeandalucia.es/educacion/nav/contenido.jsp?pag=/Contenidos/RRHH/Notas_informativas/notainformativa&vismenu=0,0,1,1,1,1,0,0,0

http://www.juntadeandalucia.es/educacion/nav/contenido.jsp?pag=/Contenidos/OEE/evaluacion/Orden_Incentivos&vismenu=0,0,1,1,1,1,0,0,0



jueves, 6 de marzo de 2008

Ahora sí se comprende

No se entendía muy bien la sentencia del TSJA sobre la Educación para la Ciudadanía. Pero este inicial desconcierto no ha tardado mucho tiempo en aclararse.

Si a alguien le quedaba alguna duda puede leer este instructivo artículo:

El padre promovió la objeción, el hijo la avaló en los tribunales en El País.

O este otro en Público:

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía copia al Foro de la Familia

Y si a alguien le quedan ganas se puede leer la sentencia:

Sentencia

¿Para qué perder más tiempo en hacer comentarios?

Incentivar resultados

Supongo que este título no será sugerente para las personas que trabajan en las empresas privadas, en las que los incentivos por resultados son más o menos habituales. Se dirán. ¿Y qué, si es lo más normal del mundo? El empresario determina unos objetivos concretos que tiene que alcanzar la empresa y si se consiguen se cobra, y si no pues no. La idea supongo será que los empleados se aplican con más ahínco a trabajar si tienen a la vista un incentivo económico o de otro tipo.

Pero cuando esta estrategia se aplica a los empleados públicos se desatan toda clase de reticencias. Que si se trata de cobrar dos veces por hacer lo mismo, que si se trata de incentivar por algo que ya se da por supuesto, que si se trata de mercantilizar el trabajo de los funcionarios…

Todas estas objeciones se elevan de grado cuando nos referimos a un tipo concreto de empleados públicos que son los docentes. Desde hace tiempo muchos hemos pensado que unos de los problemas que aquejaban a la profesión docente, entre otros, eran la falta de perspectivas de promoción y la falta de incentivos por los objetivos alcanzados, difíciles de evaluar por otra parte, así como una cierta falta de reconocimiento social.

Ahora la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía ha creado un programa voluntario al que se pueden acoger los centros docentes públicos de la comunidad para mejorar los rendimientos escolares que incluye incentivos económicos. Cualquiera podría pensar que la medida sería acogida calurosamente, pero eso no parece haber sido así.

En este caso la empresa, que sería la Consejería de Educación, establece unos objetivos, que son mejorar el rendimiento de los escolares, y si el colegio o el instituto lo consigue, los profesores cobran un incentivo económico y si no, pues no.

Para comprobar si se alcanzan o no los resultados se ha elaborado un baremo que parte de la situación inicial del centro, sea la que sea, y esa posición inicial es la que se trata de mejorar. Y es el propio centro partiendo de su realidad el que adquiere el compromiso de mejora. Por tanto no habrá dos centros iguales, los "buenos" mejorarán algunos aspectos y los "malos" otros distintos, sin pretensión de uniformidad alguna.

El planteamiento parece positivo a priori, sin entrar a discutir si algún aspecto debe prevalecer sobre otro o no. No parece que pretenda ser la panacea de los males de la educación, ni por supuesto puede sustituir al compromiso de la administración y por tanto de la sociedad de seguir invirtiendo en infraestructuras, disminución de la ratio y demás medidas que mejoren la calidad de la enseñanza.

Pero está claro que es necesario asegurarse la implicación de los profesionales en cualquier proceso de mejora y que el incentivo económico puede ser tan válido como otro cualquiera.

Parece ser que algunos creen que los docentes debemos movernos exclusivamente por motivos altruistas, algo así como los curas y de alguna manera los militares. Por la satisfacción por el deber cumplido. Y si bien que el dinero no lo es todo, no está mal aunque sólo sea como reconocimiento más o menos simbólico por la labor realizada.

Educación para la Ciudadanía

Desde hace algún tiempo hay montado mucho ruido - interesado - en torno a la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Parece que por lo pronto ha servido para que algunos padres recuerden que la educación de sus hijos es también responsabilidad suya, con lo que, si sólo fuera por ello, ya podríamos dar por bien empleada la polémica.

Lo malo es que los, por llamarlos de alguna manera, argumentos empleados en contra no resisten el más mínimo análisis y se basan, en el mejor de los casos, en pre-juicios y desinformación.

Los contenidos de la asignatura son públicos y cualquiera que tenga un mínimo de interés los puede leer en http://www.mec.es/mecd/gabipren/documentos/files/ciudadania.pdf, donde además hay un enlace al BOE. Y esto es lo que hay, y lo demás son opiniones.

La sociedad, y el Estado que la representa en la democracia, tiene la OBLIGACIÓN de que los valores democráticos, que esos y no otros son los contenidos que se proponen, sean asumidos por todos, y qué mejor sitio que la escuela para que ello empiece a ser así.

¿Qué contenidos de la asignatura son los que ofenden con tal virulencia a estos objetores? "¿el reconocimiento de la dignidad de todas las personas?" ¿o tal vez "la asunción de las propias responsabilidades"? Debe ser entonces tratar el "respeto, tolerancia, solidaridad, justicia, igualdad, ayuda mutua, cooperación y cultura de la paz". O que "permite proporcionar elementos para identificar y rechazar situaciones de marginación, discriminación e injusticia social".

Si estas personas se oponen a que sus hijos sean educados en estos valores, será porque los suyos propios son los contrarios. Me da miedo pensar en cuáles deben ser.

Por supuesto que una democracia debe tolerar y amparar todos los pareceres y opiniones, incluso los antidemocráticos, aun teniendo por seguro que si la situación fuera distinta los antidemócratas no serían tan tolerantes. Pero la sociedad democrática no puede hacer dejación de funciones y debe intentar que los valores democráticos, que son los de la mayoría, sean por lo menos conocidos por la totalidad de la población.

La sociedad, y el Estado que es su representante tiene el derecho y el deber de establecer qué se enseña en las escuelas. Y la Constitución debe ser materia de estudio. Aunque se pueda estar en contra, no por eso se debe dejar de conocerla. Y es precisamente en esa invocada Constitución dode se afirma (artículo 27, apartado 2º): "la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales".

Es curioso que los que se dicen defensores de la Constitución cuando les interesa, luego presenten objeciones cuando se pretende que los valores constitucionales sean enseñados en las escuelas ¿en qué quedamos, estamos a favor o en contra de la Constitución?

Estamos ante la falsa dicotomía, parafraseando a Fernando Savater, Ciudadanos/Feligreses. La segunda condición, la de feligrés, es opcional. La primera, la de ciudadano, no.